Extraits des revues d’art du continent fournissant un accès aux flux RSS. / Los resúmenes de las revistas de arte del continente disponiendo un acceso RSS. / Os resumos das revistas de arte do continente proporcionando um acesso RSS.

Accueil > Art(e)info > EL HILO INVISIBLE DE LA DIÁSPORA CHILENA / UN HOMENAJE CRÌTICO A ROBERTO (...)

EL HILO INVISIBLE DE LA DIÁSPORA CHILENA / UN HOMENAJE CRÌTICO A ROBERTO BOLAÑO

vendredi 24 novembre 2017, par Invitado

Por el Camino de Cruces

LA DIASPORA CHILENA...

El hilo invisible de la Diáspora chilena/un homenaje crìtico a Roberto Bolaño

Por Rolando Gabrielli©2017

 La Mistral solo volvió finalmente al valle de su infancia, Huidobro y Neruda iban y venían, De Rokha y Parra permanecieron prácticamente con sus vidas en Chile, Gonzalo Rojas vivió su exilio y regresó a la provincia. Casi todos partieron y regresaron. Raúl Ruíz, un poeta del celuloide, volvió entre fados y amigos a su última morada desde Parìs, tras una larga estadía de película en la ciudad luz y Europa. Claudio Arrauz, el pianista chillanejo, virtuoso, residente en Europa y Estados Unidos, también retornó a su patria chica al final de sus días. Rosamel del Valle regresó de Nueva York y Dìaz Casanueva, exiliado y diplomático, lo hizo después de un largo tiempo. Las listas nunca están completas y siempre son odiosas, pero el poeta Waldo Rojas lleva varias décadas en París, al igual que Oliver Welden en Estados Unidos y ahora España por más de 40 años. Esa cantidad de años pueden ser toda una vida y más. (Conozco que significa ese tiempo y esos años). Omar Lara volvió de la tierra de Drácula y España, el novelista Germán Marín de Barcelona, los poetas Armando Uribe y Efraín Barquero, están en casa, venidos de Francia. Sé que hay más revoloteando por el mundo o en Francia como el pintor Raúl Sotomayor, Sotelo. Dorfman se ha quedado en Estados Unidos con visitas prolongadas al patio y Skármeta regresó de distintos lugares. Gonzalo Millán dejó Canadá y volvió a Santiago. Los exilios de los artistas chilenos, músicos, entre otros, son escalonados en el tiempo de vida republicana y tiránica. Esta es una lista arbitraria, trunca, coja, mutilada como todas, odiosa y no faltaba más, la bests seller Isabel Allende, en California, zona gemela a Chile, pero muy distante. Algunos se quedaron sin aire en la noche del exilio, el calendario, ni la nostalgia les perdonó. Hubo flores quizás, lágrimas, recuerdos, himnos, el gran testigo de la memoria, amigos, la bandera tal vez, deudos, esas palabras de lo irrecuperable como una pieza de museo que nos fue robada. Oscar Hahn se jubiló en Iowa City y volvió. Hubo un momento en que casi todos nos fuimos. Jorge Teillier, Rolando Cárdenas y su banda de sobrevivientes, se quedaron en el bar Unión Chica, esperando el tren a Lautaro o un falucho hacia Punta Arenas. Murieron en Chile con la bandera y las copas al tope. Dos pasajeros inmóviles después del Golpe de Estado, y otros se sumaron también a la diáspora alimentada por una República asesinada, barranco abajo. Los poetas no son santos de devoción de ninguna dictadura, su palabra inquietante irrita sus sensibles oídos. Hernán Valdés, poeta y narrador, fue torturado en la parrilla de Tejas Verdes, un campo de concentración militar, ubicado en el puerto de San Antonio. (Hablé con su novia sueca en un pasaje de Santiago y le dije : me voy. Por Dios, no va a quedar nadie, respondió). Después, Valdés, se convirtió en diáspora en Europa hasta el día de hoy, como el poeta Hernán Lavín Cerda, pero en Mèxico. El Paco Lira Massi murió en extrañas circunstancias en su exilio en París, a los 41 años de edad. No se lo cargó la vida, sino la muerte asesina.

Escáner Cultural nº : 

201

leer más


Voir en ligne : http://www.revista.escaner.cl/node/8165